Nuestro equipo tiene el compromiso de ayudarla a llevar una vida plena incluso mucho después del tratamiento del GTD. Estamos aquí para brindar apoyo físico, emocional y espiritual a la paciente como ser integral, a lo largo de todo el proceso de tratamiento.

El Programa para Sobrevivientes Miami Cancer Institute le ayudará a recuperarse de su tratamiento. El programa ofrece grupos de apoyo para usted y sus seres queridos, programas informativos y recursos para la atención de seguimiento.

Cuando finalice el tratamiento para el GTD, retomará el cronograma de visitas de seguimiento periódicas para comprobar la concentración de la hormona HCG en su sangre y cerciorarse de que la enfermedad no haya reaparecido.

La mayoría de las mujeres que padecen de GTD pueden tener embarazos normales después del tratamiento. Sin embargo, es importante que permita que su cuerpo se recupere totalmente del tratamiento antes de intentar concebir. Asegúrese de hablar con el médico sobre el momento más favorable para tener hijos.

Muchas pacientes con GTD quizá tengan también numerosas preguntas acerca de la salud y el funcionamiento sexual después del tratamiento. Nuestro equipo de especialistas en rehabilitación y terapeutas psicosociales estarán allí para despejar cualquier inquietud que tenga durante y después del tratamiento.

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Programa para sobrevivientes

Mediante un énfasis en la curación, la recuperación, el bienestar y la prevención de enfermedades, el equipo del Programa para Sobrevivientes de Miami Cancer Institute estará listo para acompañarlo en la siguiente etapa de su vida.

Repiques de campana

En el lobby de Miami Cancer Institute cuelga una campana de plata reluciente. El toque de esta campana señala el final de un tratamiento activo. Esta tradición la inició Irve Le Moyne, contralmirante de la Marina de Estados Unidos, quien se sometió a radioterapia por un cáncer de cabeza y cuello. Pensaba seguir la tradición de la Marina de hacer sonar una campana para indicar “que se había concluido la labor”. Ahora casi todos los centros tienen una campana similar que los pacientes pueden tocar para marcar el final del tratamiento.