Dado que el tratamiento del linfoma pediátrico también puede dañar las células normales, el tratamiento y el control de los efectos secundarios es una parte importante de la atención de seguimiento. Por ejemplo, es posible que tengamos que tomar medidas para tratar y prevenir las infecciones derivadas de un bajo recuento de glóbulos blancos. Asimismo, quizá su hijo necesite ayuda para hacer frente a la caída del cabello, lo que incluye usar pelucas u otros productos que contribuyan a mejorar su aspecto y su autoconfianza. Un recuento bajo de plaquetas podría hacer que su hijo presente hematomas (moretones) o sangre con facilidad, por lo que tal vez requiera una transfusión de plaquetas o un tratamiento para detener la menstruación y evitar así los sangrados profusos.

Su hijo y su familia también tendrán acceso a nuestro Centro de Apoyo al Paciente Pediátrico , que se centra en el bienestar social, emocional y psicológico de su hijo y brinda apoyo a toda la familia, incluidos los hermanos.

Repiques de campana

Repiques de campana

En el lobby de Miami Cancer Institute cuelga una campana de plata reluciente. El toque de esta campana señala el final de un tratamiento activo. Esta tradición la inició Irve Le Moyne, contralmirante de la Marina de Estados Unidos, quien se sometió a radioterapia por un cáncer de cabeza y cuello. Pensaba seguir la tradición de la Marina de hacer sonar una campana para indicar “que se había concluido la labor”. Ahora casi todos los centros tienen una campana similar que los pacientes pueden tocar para marcar el final del tratamiento.

Programa para sobrevivientes

Mediante un énfasis en la curación, la recuperación, el bienestar y la prevención de enfermedades, el equipo del Programa para Sobrevivientes de Miami Cancer Institute estará listo para acompañarlo en la siguiente etapa de su vida.